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Ser Empresario | April 30, 2017

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Después de esta racha cualquiera puede ser galardonado con el Premio Nobel

Después de esta racha cualquiera puede ser galardonado con el Premio Nobel

Por Dr. Jorge Navarro Lucio

Estocolmo, Suecia. A Bob Dylan no parece interesarle el Premio Nobel de literatura. Quizá cansado de tantos premios que uno más ni le llama la atención ni le sorprende. No ausente de formalismos Dylan ha cubierto en tiempo y forma el requisito de escribir el discurso que se leerá este 10 de diciembre durante la ceremonia de entrega. Dylan no asistirá al evento, pero su participación será asignada a un orador y amenizada por la cantante Patti Smith con la canción “A Hard Rain’s A-Gonna Fall.” Un show poco usual para la formalidad del evento. Al respecto, un analista comentó: “la literatura misma se ha quedado sin premio. Estocolmo ha desperdiciado una oportunidad”.

Con la designación errática de Dylan como literato, los escándalos en el Karolinska y del rechazo dentro del referéndum del acuerdo de paz en Colombia; el Premio Nobel se encuentra naufragando en aguas turbulentas y en esta ocasión enfrentado un sinnúmero de tropiezos. Hay críticos de literatura que consideran que Dylan es un excelente músico, pero no debió otorgársele este reconocimiento porque hay otros extraordinarios candidatos que esperaban el galardón y que no fueron considerados.

Que dirían los grandes poetas, como Seamus Heaney, uno de los mejores desde William Yeatsl. Las obras de Heaney son múltiples y muy recomendables entre las principales: Norte, De la emoción a las palabras: ensayos literarios, El nivel, Luz eléctrica, Campo abierto, Antología poética, Al buen entendedor (Ensayos escogidos), Distrito y circular, Cadena Humana, Sepelio en Tebas, entre otros. En su creación poética y literaria conviven su historia y la tragedia de Irlanda. Con gran capacidad Heaney evoca alegrías, dolor e incertidumbre. Y no dejemos de mencionar a nuestro gran intelectual y escritor Octavio Paz. Quizá a Dylan se le reconozca por unas cuantas métricas poéticas distribuidas en medio centenar de canciones, pero no más allá de eso.

Algunos críticos han tuiteado, “ahora es más fácil que me otorguen un Nobel”. Y quizá no estén ayunos de significado. Máxime ahora que los distintos comités que otorgan el Nobel se encuentran en medio de una crisis de credibilidad. Por ejemplo, el comité del Instituto Karolinska que selecciona el Nobel de Medicina ha sido objeto de severas críticas debido al escándalo en la licitación de su nuevo hospital y la contratación de un médico que los engaño como especialista “reconocido”.

La construcción del nuevo hospital del Instituto Karolinska, según un estudio independiente (Skandalen Nya Karolinska) publicado por Timbro muestra varias irregularidades en la planeación y evaluación de costos. El hospital se observa a lo lejos como una estructura arquitectónica amorfa, pareciera enorme, pero es más pequeño que el actual Hospital. El nuevo Karolinska no cumple con las especificaciones necesarias ante la creciente demanda de atención médica. Para algunos, causa extrañeza e inclusive posibles actos de corrupción, porque en la licitación sólo una empresa participó y se le adjudicó el proyecto cuyos costos han aumentado constantemente a más de 50 mil millones de coronas (unos 100 mil millones de pesos).

Este instituto sueco contrató a Paolo Macchiarini un supuesto investigador que había realizado su primer trasplante de tráquea por ingeniería celular, lo más novedoso en la historia de la medicina. Pero resultó ser un fraude, las tráqueas artificiales eran un fraude, sus títulos se los maquiló, sus prestigiosos amigos se los inventó y su reconocido prestigio mundial fue una farsa. Este astuto hombre sin el menor problema pudo engañar a los sofisticados directivos del Karolinska que otorgan el Nobel de Medicina. La trama de Macchiarini salió a la luz pública gracias a la labor de investigación periodística de Bo Lindquist emitida en un reportaje en enero de 2016 en la televisión sueca SVT.

El escándalo sacudió las entrañas del prestigioso Instituto Karolinska y abrió la posibilidad de que se abstuviera de otorgar el premio Nobel de medicina este año. La historia de fraudes de Macchiarini data del 2012 cuando fue detenido en Italia por haber extorsionado a pacientes. Todos los pacientes que se sometieron a su cirugía de tráquea fallecieron, Macchiariani fue cesado del prestigiado Instituto Karolinska a finales de enero de 2016.

El revés de Santos en Colombia es una muestra más de la crisis del premio Nobel y que la política no puede mezclarse con una causa noble: la paz. El presidente de Colombia creía que su nivel de impopularidad de 76% podría cambiar con facilidad si lograba un referéndum sobre el proceso de paz con las FARC que lo superaba en 14 puntos de rechazo a nivel nacional, a un total del 90%. Las encuestas mostraban que el presidente Santos se encontraba en su mínimo nivel histórico de popularidad, había un clima de pesimismo nacional, los crímenes estaban en aumento y el desastre económico envolvía el país. Dos terceras partes desconfiaban de los posibles logros del acuerdo de paz y consideraban que servía de excusa para elevar el prestigio del presidente. La pregunta parecía ausente de sinceridad, se estimaba muy dudoso el acuerdo: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”.  ¿Qué otra contestación se le hubiera ocurrido? Sólo decirle no a la manipulación.

Con ello el premio Nobel de la Paz sufrió un terrible revés semejante al que padeció cuando se le otorgó el galardón a Henry Kissinger.

*El Dr. Jorge Navarro Lucio, es corresponsal en jefe del European Bureau of International Affairs con sede en Estocolmo, Suecia.

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