Economía de china crece a un ritmo más rápido de lo esperado

Edicion: Aarón Navarrete

La economía de China creció un 6.9% inter anual en el segundo trimestre del año, reportando un ritmo más rápido de lo previsto y superando ligeramente las expectativas de los analistas.

En comparación trimestral, el Producto Interno Bruto (PBI) se fortaleció a 1.7% frente al 1.3% del primer trimestre, de acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas divulgadas este lunes.

Esto gracias a una recuperación de la producción industrial y el consumo, así como a la inversión que se mantuvo sólida también fue gracias a un rebote de las exportaciones y por un sector construcción sólido; no obstante, esperan una expansión más débil el resto del año.

A través de un comunicado, la agencia estadística señaló que en general la economía siguió mostrando un progreso constante en el primer semestre, aunque la inestabilidad y las incertidumbres internacionales siguen siendo relativamente grandes, además de que “sigue la acumulación interna de desequilibrios estructurales a largo plazo”.

El desarrollo de la economía china es “estable”, “sano” o “constante” es la base del mantra transmitido durante la rueda de prensa de este lunes del portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas, Xing Zhihong.

Casi todas las cifras acompañaron: las ventas al por menor -termómetro del consumo- y la producción industrial crecieron en junio un 11% y un 7,6%, respectivamente.

La inversión aguantó y las exportaciones han aumentado de media un 15% en lo que va de año gracias a la recuperación de los principales socios comerciales del gigante asiático. El número de empleos creados en las zonas urbanas alcanzó los 7,35 millones.

El Banco Central chino ha empezado a actuar en este sentido y el crecimiento del crédito se ha ralentizado en los últimos meses, aunque sigue creciendo a un ritmo muy superior al del PIB.

Los efectos de estas medidas restrictivas no se han reflejado aún en la economía real, pero no tardarán en hacerlo. “Es solo cuestión de tiempo que los esfuerzos del Gobierno para controlar los riesgos financieros empiecen a pesar sobre el crecimiento económico”, dice Evans-Pritchard.

El presidente chino, Xi Jinping, aseguró este fin de semana que la estabilidad financiera es “una parte vital” de la seguridad nacional e instó al Banco Central a “endurecer” sus controles. Aunque siempre en su justa medida. Lo último que se quiere, a pocos meses del decisivo cónclave del Partido Comunista chino, es un susto que dispare la volatilidad, la incertidumbre y las dudas sobre si la economía china está en manos de buenos gestores.

Fuente: Economía, Forbes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *