Paro de pasantes pega a miles sin servicio médico

Las dificultades que enfrenta el Hospital General de Juárez derivadas del paro de pasantes no sólo afecta a los derechohabientes del Seguro Popular, sino a la población que no cuenta con ningún servicio médico.

De hecho, más personas sin servicio de salud son usuarias de ese sanatorio que las que están afiliadas al Régimen Estatal de Protección Social en Salud (Seguro Popular), muestran estadísticas oficiales.

Al menos mil 269 pacientes fueron internados en el Hospital General entre enero y mayo de este 2017, revela la Dirección General de Información en Salud (DGIS) de la autoridad federal.

Sin embargo, mientras sólo 23.08 por ciento de ellos contaban con una póliza del Seguro Popular, 1 de cada 2 no tenía ningún tipo de seguridad médica.

Arturo Valenzuela Zorrilla, director médico de la Secretaría de Salud estatal en la Zona Norte, dijo que esta unidad se encuentra rebasada desde hace años como consecuencia del crecimiento de la población y el estancamiento de su infraestructura.

En el Hospital General, que según datos federales hasta noviembre del año pasado contaba con 122 médicos de base en contacto con el paciente y cuatro en otras actividades, la principal causa de hospitalización en todos los casos es la enfermedad renal crónica.

Así lo consigna el Subsistema Automatizado de Egresos Hospitalarios (SAEH) de la DGIS, que informa que otras causas frecuentes son: la diabetes mellitus tipo II, la inflamación de la vesícula biliar y las fracturas de pierna y tobillo.

“(El Hospital General) Es el más socorrido; recibe muchas enfermedades y es el hospital que atiende a pacientes de trauma, todo lo que es resultado de nuestra enfermedad de violencia en nuestra ciudad”, dijo Valenzuela Zorrilla.

Esta situación sucede en medio del paro que médicos internos y residentes iniciaron el pasado jueves como una forma de ejercer presión para que las autoridades garanticen a todos seguridad al ejercer su servicio social en las comunidades a las que son enviados.

A unos días de la suspensión de actividades, el Estado no ha ofrecido una respuesta contundente, consideraron pasantes.

“No hay mucha cooperación por parte de la autoridad de la Secretaría de Salud Zona Norte ni por parte de la dirección del hospital, que ya está exigiendo presión para que esto se levante. Sin embargo, no tenemos absolutamente nada de avance en comparación con el día de ayer”, dijo uno de ellos.

Lorenzo Soberanes Maya, vicepresidente de la sección de Salud de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) local, consideró que el Gobierno del Estado se ha mostrado insensible minimizando la situación que los internos y residentes denuncian.

Para el médico, el paro que mantienen es totalmente legítimo en virtud de que es la única forma de obtener resultados contundentes.

“No es justo que se arriesgue la vida de unos jóvenes porque si de por sí tenemos necesidad de médicos y luego mandarlos todavía a que los maten, pues eso es irregular”, señaló. “Hasta que el Estado no garantice la seguridad de ellos, no deben trabajar y lo que están haciendo (la suspensión) es digno de apoyarse”.

Hace unos días, la Dirección Médica de la Secretaría de Salud en la Zona Norte sostuvo una reunión con los inconformes para comprometerse a que, de modo colegiado, esa y otra dependencia definirán por colores rojo, amarillo y verde las zonas del estado para el servicio social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *