Se lleva a cabo el segundo ensayo secreto de misil hipersónico: China

China realizó recientemente la segunda prueba secreta de su misil hipersónico que, según analistas de EE.UU., forma parte de un plan de armas de ataque capaces de lanzar misiles con ojivas nucleares contra los intereses de Washington.

La prueba del misil hipersónico Wu-14, que plantea la mayor amenaza estratégica a EE.UU., fue realizada el 7 de agosto de este año en un polígono ubicado en el oeste de China, según funcionarios del Gobierno estadounidense conocedores de los detalles de los ensayos. Según ellos, el primer segmento del cohete cayó en Mongolia Interior (provincia china).


El portavoz del Pentágono, teniente coronel Jeffrey Pool, señalaba: “Rastreamos rutinariamente las actividades de defensa extranjeras. Sin embargo, no hacemos comentarios sobre datos de inteligencia o evaluaciones de los sistemas de armas extranjeras”, informa The Washington Free Beacon

Pool agregó que el Pentágono ha alentado a China a adoptar una mayor “transparencia” en sus programas de defensa “para evitar errores de cálculo.” 

El portavoz del Pentágono confirmó asimismo que la primera prueba se realizó en enero, pero se negó a proporcionar una confirmación similar respecto a la prueba reciente. Sin embargo, según otros dos funcionarios estadounidenses la prueba del 7 de agosto implicó al Wu-14. 

La primera prueba del misil Wu-14 tuvo lugar el 9 de enero y el cohete alcanzó la velocidad de alrededor de 10 Mach, es decir, diez veces la velocidad del sonido. Las velocidades hipersónicas plantean graves retos de guía y control ante los ingenieros y producen un extremo estrés al metal y los componentes. 

Además de China, EE.UU., Rusia y la India están desarrollando armas hipersónicas estratégicas de alta tecnología. Las características de estas armas hacen la tarea de detectarlas y destruirlas sumamente difícil. 

Según Rick Fisher, investigador principal en el Centro de Evaluación y Estrategia Internacional, la segunda prueba augura dos amenazas a corto plazo. 

“En primer lugar constituiría un potencial para el rápido despliegue de una ojiva hipersónica maniobrable en un teatro de operaciones  y, a continuación, para desarrollar misiles de alcance intercontinental”, afirmó. “En segundo lugar, las pruebas aceleradas  del misil hipersónico  podría permitir a China desarrollar un misil balístico anti-buque de segunda generación, mucho más maniobrable y difícil de combatir”, remató Fisher. 

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