Voces Libres La Cena en el Shangri La por Sergio Armendariz

La Cena en el Shangri La

                                       Sergio Armendáriz

 

   “…Si se hace una buena protesta de todos ustedes en contra del Gobernador, por su apatía para resolver la muerte de sus compañeros periodistas, seguramente tendremos un seguimiento más que efectivo por parte de la CNDH aquí presente…pero no vayan a pensar que estoy tirando línea…”, señaló nervioso el novel Alcalde de Ciudad Juárez al grupo de periodistas reunidos a su alrededor, en apresurada cuanto inexplicable cena “privada”, en conocido restaurante de comida oriental de esa importante urbe fronteriza, mientras le festejaban “su valentía” melosos el Rector de la UACJ, hermano y herencia del exgobernador prófugo y el Presidente de la CEDH, ante la complaciente mirada del Titular Nacional de la CNDH.

El estacionamiento del restaurante fue literalmente tomado por la Policía Municipal y Tránsito, que estableció un impresionante cerco de seguridad, que no permitía pasar a nadie sospechoso; a la entrada se ubicaba solicita la titular del área de Comunicación y Relaciones Públicas, quien acompañaba a los recién llegados a su lugar en el salón de eventos al fondo del área principal.

 

El ambiente era de cautela de todos los ahí reunidos, como si se anticipara una importante declaración, mientras diligentes meseros circulaban con generosidad los exquisitos platillos que caracterizan el menú del legendario lugar, fundado por Francisco Wong, hace más de cuatro décadas: arroz frito con camarones, rollitos de huevo, bistecitos con pimiento morrón, chop suey de pollo con bambú, alitas de pollo fritas, banderitas de chile amor, cebolla y tomate, Pato Almendrado, Puerco Agridulce y nieve de vainilla, acompañados por vino tinto y whiskey, aunque en honor a la verdad y quizás por un oculto temor al “Ceresito”, la gran mayoría termina por inclinarse por bebidas no alcohólicas.

Como en un guion preestablecido, se siguen abundantes señalamientos flamígeros de algunos de los directivos de un importante Diario local, que involucran la muerte de la respetada periodista Miroslava Breach, del reportero Armando Rodriguez “El Choco” y del fotógrafo Adrián Rodríguez, los epítetos se repiten uno tras otro: impunidad, falta de atención del gobierno estatal, desinterés y apatía del gobernador, “…debemos de hacer algo, ya basta de seguir esperando, hay que presentar una denuncia avalada por todos nosotros, esto no aguanta más…”, sonrisas de complicidad les responden, el anticorralismo en su máxima expresión, flota sin duda en el ambiente la presencia intangible y hasta paternal de César Duarte, cuidando benévolo a sus indefensos pupilos.

Imposible no recordar la pasada justa electoral, con un gobernador sobrevalorado, confiado en imponer a sus incondicionales en los principales puestos del estado, así hubiera que ir en contra de su mismo partido, como fue el caso de la capital y de la más importante urbe fronteriza, dinero a raudales, complicidades y traiciones a flor de piel, impulso desenfrenado de un voto cruzado que terminó por revertirse en su contra, dañando irreversiblemente al frágil e ingenuo delfín duartista, que terminó arrollado por una gigantesca movilización ciudadana que optó por la alternancia, harta de soportar la mas grande corrupción, impunidad y abuso de poder de que se tenga memoria en el Estado de Chihuahua.

Sueños rotos de un intento de cacicazgo transexenal anacrónico, más propio de la década de los treintas o cuarentas del pasado siglo, que ahora anhelantes vuelven a resurgir, amparados bajo las sombras de estas extrañas reuniones de bisoños conspiradores, que en sus delirios ya se ven siendo nuevamente factores de decisión e imposición en el lejano 2021.

No deja de ser evidente por otra parte, la nostalgia de muchos de los convocados por los privilegios perdidos del pasado, por los convenios millonarios bajo la mesa, que hicieron posible construir el sueño de grandeza de un autócrata, a partir de ocultar la realidad a punta de boletines oficiales, que sólo difirieron la tragedia inevitable que ahora vive Chihuahua, a consecuencia de un saqueo criminal de las arcas publicas.

¿Dime con quién andas…?

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